domingo, 31 de agosto de 2014

El Cantar de Roldán en las Morismas de Bracho.





 El Cantar de Roldán en las Morismas de Bracho.

www.ciudadseva.com/textos/poesia/fran/roldan/el_cantar_de_roldan.htm
El emperador se halla en un gran vergel: junto a él, están Roldán y Oliveros, el duque Sansón y el altivo Anseís, Godofredo de Anjeo, gonfalonero del rey, .

 Para los  que quieran saber mas sobre las Morismas de Bracho, pueden consultar esta pagina sobre "El Cantar de Roldan", en esta página esta completo el texto. o si no puedes consultar esta revista:


































































El descubrimineto de las Minas del Fresnillo.



        Descubrimiento de las Minas del Fresnillo

                           Por  Bernardo del Hoyo Calzada.

      En las memorias del Ilustre Gobernador del Estado de Zacatecas don Francisco García Salinas consta lo siguiente:

Fresnillo.- La antigüedad de este mineral asciende a una época de 280 años, pues en el año de 1554 fue descubierto por el capitán Francisco de Ibarra, a su tránsito para el interior. La historia no refiere si el Fresnillo fue poblado desde entonces, pero parece que desde el año de 1568, se estableció allí un presidio o destacamento con el objeto de proteger a las personas que viajaban para Sombrerete, providencia que se debió al Virrey D. Martín Enríquez. El establecimiento de la Alcaldía mayor, fue seguramente una consecuencia de la organización de los corregimientos, que por lo que respecta a Zacatecas, tuvo su principio en 1580, según se ha indicado, siendo de advertir, que el Curato existía diez años antes, esto es, desde 1570”.[1]


      Con esta información los fresnillenses han conmemorado su fundación en el año de 1554, incluso en el año de 1954 celebraron el cuarto centenario de la fundación de la Ciudad, y para eso ya tenían una fecha; 2 de septiembre de 1554, y aun lo siguen diciendo y publicando algunos:

“Como ya dije antes, esta expedición salió de Zacatecas la madrugada del día primero de Septiembre y dirigió su marcha hacia el Noreste. Después de caminar sesenta y dos kilómetros aproximadamente, el día 2 de Septiembre de 1554 llegaron a un manantial a cuyo margen se encontraba un pequeño fresno por lo que Ibarra puso por nombre a este lugar, Aguas del Fresnillo”.[2]

      Consultando algunas publicaciones sobre este acontecimiento sito del libro de “El Museo Mexicano”, el articulo titulado “Ferrería de Durango”, y  nos dice:

El gobierno de la Nueva Galicia (Jalisco) dio crédito a estas noticias, y dispuso en el año de 1552 que Ginés Vázquez del Mercado saliera con una división a conquistar el Valle de Guadiana (Durango), hacia el cual debía encontrar la Sierra de Oro. Muy mal recibió Mercado esta comisión, por estar trabajando unas minas en  Miravalles, más consolase del contratiempo con la noticia que le dieron unos indios de la sierra de Valparaíso; estos le aseguraron que en los llanos de Guadiana había unos cerros de pura plata, y para darle una garantía de su veracidad se le ofrecieron para servirle de guías.  
Puede ser que los indios obrasen de buena fe, persuadidos de que todo cerro que tiene algún metal fuese de plata, y que habiendo en Durango, cerros de metal desconocido para ellos, creyesen fuesen de oro y plata; lo cierto es, que Mercado, ciego de avaricia, dejando las minas que ya tenía en Tolotlán, salió inmediatamente para Guadiana. Veía con desprecio los cerros minerales que encontraba en el camino, preocupado todo de la idea de los cerros de oro y plata que, desde el tránsito de los aventureros de la Florida, estaban presentes en la memoria de los conquistadores de Jalisco. Después de algunos días llegó Mercado con su ejército a los deseados llanos de Guadiana: hizo noche no lejos de una sierra, y al amanecer supo que los indios guías de Valparaíso se habían  desaparecido: pero observando la figura y color de los cerros que tenía a la vista, dijo a los suyos: A buen tiempo se han ido nuestros guías, cuando tenemos a la vista el país de nuestra ventura. Todos se alegraron con esta reflexión, y decían: «Esta es la riqueza por cuyo descubrimiento tanto se han fatigado otros; este es el oro y plata que a costa de tanta sangre y sacrificios mandó el virrey de Nueva-España buscar a Francisco Coronado». Llegando luego al cerro, conocieron que todo era fierro, metal demasiado conocido de los españoles; y con chasco tan pesado, perdieron los soldados la paciencia, y no quisieron dar un paso adelante. Mercado cayó también de ánimo, y resolvió volverse a Guadalajara a dar cuenta del mal logro de su expedición. Hasta el día conserva aquel cerro el nombre de Mercado, y será un manantial de riqueza, si se benefician los metales de varias clases que contienen.



Hizo la división su contra-marcha; y habiendo llegado a Saín, le sucedió una aventura demasiado funesta. Cuando dormían todos los soldados profundamente, los sorprendió un grueso trozo de indios, que venían acechándolos: mataron los indios a dos soldados, hirieron a varios, y entre ellos a Ginés Vázquez del Mercado. Con la herida que recibió este infeliz, la confusión del mal éxito de su expedición, y  las penurias de un dilatado camino, se consumió en breves días, y antes de llegar a la capital, donde murió en Juchipila. Allí se disolvió la tropa, y cada uno de los españoles se fue por donde le pareció; solamente llegaron a Guadalajara los encargados por Mercado de dar cuenta al gobierno de lo sucedido.
Este contratiempo no desalentó a los conquistadores, y en 1558, Martín Pérez, alcalde mayor de Zacatecas, después de descubrir el Fresnillo y Sombrerete, entro con una expedición hasta Nombre de Dios (quince leguas antes de Durango), y en el mismo año, Francisco de Ibarra, con una división mas respetable, completo la conquista, avanzándola hasta Chihuahua”.[3]

 
     En otro libro de Manuel Orozco y Berra titulado “Apuntes para la Historia de la Geografía en México”, publicado en México en el año de 1881, pág. 139, nos dice tomando en cuenta lo antes dicho, lo siguiente:

 “La Audiencia de la Nueva Galicia nombró a Martín Pérez, alcalde mayor de Zacatecas, para que con un trozo de gente saliera en busca de minerales; era esto en el año de 1558, y Pérez se encamino hacia el norte descubriendo los reales de minas del Fresnillo, Nieves, Sombrerete y San Martín, a los que prontamente acudieron los pobladores. La palabra real que a los militares se les daba, no viene de que pertenecieran a la corona o se destinasen al rey; saca su etimología de puesto o campamento militar, porque por el medio de los barbaros era preciso fortificarse en aquel lugar y estar siempre a punto con las armas en la mano para repeler las agresiones de las tribus. Cuando los trabajadores habían acudido en gran número y había desaparecido el peligro, el real se convertía en una villa o ciudad, y tomaba el nombre propio, sin abandonar por eso su apellido primitivo.
 Mirando el buen resultado de la correría, la Audiencia dio nuevos auxilios a Diego García Celio (debe ser Diego de Colio), nombrándole alcalde mayor de la provincia, con orden de fundar villa cabecera: poco trajo Celio (Colio) en cumplir el mandato, pues encontrando reunidas algunas tribus bárbaras por Fr. Gerónimo Mendoza, sobrino del virrey del mismo apellido, echo los fundamentos de la Villa de Nombre de Dios. (1558).
Era ya virrey D. Luis de Velasco, quien, sabedor de aquellas conquistas, bajo pretexto de que la Audiencia no podía rematarla con sus propios recursos, nombro para hacerlas a Francisco de Ibarra, dándole un grueso de tropas reunidas en Zacatecas con instrucciones de adelantar lo más posible hacia el norte, y fundar poblaciones. Ibarra invadió el territorio de Guadiana, venciendo a los indios que le disputaron brevemente el terreno; y por medio del capitán Alonso Pacheco, puso los cimientos de la ciudad de Guadiana, luego Durango (1559)”.[4]

      En el año de 1927 se publicó el libro “Compendio de Historia Antigua Completa de Coahuila y Texas por Mardonio Gómez” y en la pág. 90 nos dice:

 Ibarra salió de Zacatecas el 27 de marzo de 1556, al frente de 200 soldados españoles muy bien montados, etc.”


 Y copiándole a García Salinas dice:

 “El derrotero que siguió fue el del Valle de San Martín, donde empleo algún tiempo en descubrir y poblar algunos minerales como Sombrerete y Fresnillo, en donde se le unieron los religiosos franciscanos mandados por el Virrey, que según Mendieta eran Fray Pablo de Acevedo, Fray Juan de Herrera y otros dos cuyos nombres no cita”.   
  
      En este mismo año de 1927 un estadunidense J. Lloyd Mecham[5] publica, basado quizá en lo publicado en las memorias de don Francisco Jarcia Salinas que Francisco de Ibarra partió de Zacatecas en el año de 1554. Y varios investigadores le dieron crédito a él.
     Don Carlos Stephano Sierra mi amigo y compañero de AFEHYAC, ya finado, me dio un documento en el año de 1992 a que lo paleografiara, que le dio el Dr. Monte Kenaston de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, que no alcanzo a publicar, pero que ya  lo ha publicado mi amigo el Dr. José Enciso Contreras en su libro “Digesto documental de Zacatecas”[6], la Relación de Diego de Colio, alcalde Mayor de las Minas de San Martin, sobre Francisco de Ibarra y sus incursiones en la Zona, año de 1570. Y de este interesantísimo documento del año dicho año de 1570 solo quiero mencionar lo siguiente:

“Y en el caso que habrá diez y seis años que ciertos españoles, vecinos y mineros de las minas de Zacatecas, de este reino, salieron a buscar minas por estas tierras, do hallaron muchas rancherías de indios belicosos y salvajes, que acá decimos chichimecas, y llevaron de aquí ciertos metales y los ensayaron, y viendo que tenían plata se juntaron el año de cincuenta y seis mas de treinta españoles con un clérigo, y vinieron a poblar aquí donde ahora esta población de minas (San Martín) y comenzaron a poblar y sacar plata”.

      Y cito a Don Carlos Stephano Sierra, que tras haber hecho una interesantísima investigación de varios autores, termina diciendo sobre la fundación de Fresnillo:

 Aunque estas versiones arrojan  mucha luz sobre el pasado remoto de Fresnillo, es claro que quedan muchos huecos que llenar y algunas contradicciones que aclarar. Campo por demás fecundo para la investigación, reto para quienes amantes de nuestro pueblo, sientan el acicate de profundizar en su historia hasta llegar algún día a tener una imagen completa, clara y verídica de su interesantísimo pasado”.

      El cronista adjunto de Saín Alto Dr. José Manuel Esquivel de la Riva, me dio copia de un documento publicado en la Monografía de Miguel Auza, Zac. y en él se publica facsimilar de un documento “Interrogatorio de méritos y servicios de: Francisco de Ibarra, a la Audiencia Real”. Promovido a través de Francisco Vitoria, en el año de 1573. Donde el testigo Miguel Ruiz Giral vecino de las Minas de San Martin y minero, y entre muchas preguntas que se le hicieron, y contestando la segunda pregunta dijo:

a la segunda pregunta dijo que la sabe según e como consta en ella se dice porque por el año de mil quinientos cincuenta e cuatro que le parece que fue por el mes de septiembre del vio este testigo que el dicho gobernador Francisco de Ibarra  salió de las minas de los Zacatecas con treinta soldados que este tiempo fue el uno de ellos para entrar la tierra adentro de las dichas minas a descubrir tierras nuevas y minas e poblaciones de naturales y  vio que para hacer la dicha jornada el dicho gobernador llevo armas y caballos y criados y esclavos y mucho herraje, biscocho y pólvora y munición y otros arrieros necesarios para la dicha jornada para él y para todos los treinta soldados en que gasto mucha cantidad de pesos de oro y como fueron la tierra adentro y descubrieron el rio grande que esta entre Zacatecas y San Martin y el que pasaron a nado y con muy grande trabajo, etc.

       Este testigo que en el año de 1573, dice,  que fue en el año 1554 que salió Francisco de Ibarra con treinta soldados, yo creo que está exagerando, porque para llevar soldados solo tuvo que ser por capitulación y nombramiento del Virrey que fue el 24 de junio de 1562. Además en este documento no se menciona Fresnillo.
       A la fundación de Fresnillo solo le antecede el descubrimiento del cerro que hizo Don Diego Hernández de Proaño, así lo manifiesta en 1585 el señor Jhoan de Huidobro ante Alonso Alcaraz de Meza, Alcalde mayor de Fresnillo:

“Primeramente, en este dicho reino de Galicia, como ocho leguas de las minas de Zacatecas, al poniente de ellas, como se camina a las minas de San Martin y Sombrerete, en el mismo camino, en el año de mil y quinientos y sesenta y seis vinieron a descubrir y poblar estas minas Alonso de Alarcón, Gaspar Manso, Antonio de Baldomero, Pedro Gaitán, Alonso González, Pablo de Torres y otras personas que andaban buscando y descubriendo cerros de minas por otras partes de esta comarca, los cuales acudieron a la fama de unas minas ricas que se descubrieron en el real de San Demetrio, que esta una legua de estas minas, como vamos al norte, y por la noticia que tuvieron de un cerro que esta junto a estas minas, como un cuarto de legua, que llaman el cerro de Proaño, el cual se llama así por haber más de diez o doce años, antes de esta población, que descubrió minas en él un Diego Hernández de Proaño, vecino y minero que fue en las minas de los Zacatecas, pasando el dicho y otros sus amigos y allegados a las minas de San Martin, y a otras partes, en busca de minas; y por parecerle que no eran tan ricas como las que buscaba tomo algunas minas en el dicho cerro y no las pobló, hasta que sus herederos, habiendo que se poblaban y labraban otras minas en el dicho cerro, acudieron a labrar para llevar los metales a sus haciendas, a las dichas minas de los Zacatecas, como lo hicieron.
A estas minas llaman las minas del Fresnillo a causa de que en un arroyo que baja de la sierra esta junto a este real un árbol fresno pequeño, que, por haber agua junto a él y estar en medio del camino que pasa a las dichas minas de san Martin y Sombrerete, hacían noche y jornada los que caminaban a las dichas minas de San Martin, y de ellas a las de Zacatecas; y de esta causa, como jornada conocida, en general le pusieron el Fresnillo y así se le quedo el nombre hasta hoy. [7]    

      Fresnillo se descubrió oficialmente en el año de 1567, por el documento del año de 1585, sabemos que:

“Francisco Ruiz descubridor de las minas del Peñol en 16 de septiembre de 1566 años Francisco de Ocampo, Alonso González, Jácome Chafín, Gómez de Fletes, Juan de Landeros y otros compañeros y , a la fama de las dichas minas, vinieron de las minas de los Zacatecas: Antonio del Valle, Pedro de Medina, Diego del Castillo y Juan Rollón, y no asentando con las dichas minas del Peñol volviéndose a casa, descubrieron: un cerro de minas de plata muy rico, y puso se el pueblo San Demetrio, por haberse descubierto ese día, y viendo ser mucha plata las minas del, a la fama acudieron los descubridores arriba dichos del Peñol, que esta media legua poco más o menos de este pueblo hacia el poniente, andando buscando minas, fueron a un cerro, una legua de este real de San Demetrio (Plateros), que se llamaba el cerro de Proaño, a causa  que años atrás avía descubierto minas en el Diego Hernández Proaño, vecino y minero que fue de Zacatecas; y tomando minas en él, las ensayaron y hallaron ser metales de mucha plata , y la fama de esto vinieron muchas personas y poblaron día de Santa Lucia, un cuarto de legua de este dicho cerro. Etc. 2.- En estas minas del Fresnillo y San Demetrio ocho leguas de las minas de los Zacatecas, hacia el poniente. Llamase el Fresnillo por un fresno que estaba en un arroyo seco antes de llegar a él, y, como digo, está poblado un cuarto de legua, en una a manera de hoya, con dos manantiales de aguas, etc”. 

      Las exageraciones sobre Francisco de Ibarra que fue gobernador de la Nueva Vizcaya, sobre la fundación del Fresnillo, son muchas, y comienza esta serie de errores desde el año de 1573, continuando con las memorias de don Francisco García Salinas, etc.  




La supuesta fecha de 1554.

       No puede ser esta fecha porque Diego de Ibarra se casó en el año de 1556 con doña Ana de Velasco, hija del segundo virrey de la Nueva España don Luis de Velasco.
     Las capitulaciones para la conquista de lo que sería la Nueva Vizcaya se realizaron en 1562.
Cuando pasó Francisco de Ibarra para la Nueva Vizcaya ya estaban pobladas las Minas de San Martin. Sus biógrafos refieren que el 4 de enero de 1563 partió del San Martin el Gobernador Francisco de Ibarra

1552.- Expedición de Ginés Vázquez de Mercado. Pasando el 22 de marzo de 1552 por Zacatecas.
1556.- Se descubren las minas de San Martin. Un testigo en 1585 llamado Gutierre de Segura nos dice:

 “El 22 de marzo de 1552 entre en las minas de los Zacatecas a donde viví y residí, y en el año de 1556 fui a las Minas de San Martin recién descubiertas”. 


        Otro testigo, nos dice: Descubrieronse las minas del Peñol en 16 de Septiembre de 1566, las de San Demetrio en octubre y las de Fresnillo el día de Santa Catalina, otro, dice: a fin del año de 1566 entrante el 67, llegué yo también a las dichas minas, y todos empezamos a poblar en ellas, y esta fue el principio de su población, etc. 



       No trato de cambiar la fecha de la feria de Fresnillo, esa ya es tradicional, solo pido a la sociedad fresnillense que en las escuelas se les diga la verdad, que Fresnillo se fundó en 1567, el día de Santa Catalina, y su descubridor fue don Diego Hernández de Proaño, no Francisco de Ibarra en 1554. Y que la feria se celebra desde 1954, en esa fecha por tradición. También quiero pedir que se le cambie la fecha al escudo de Fresnillo, Gracias. 


  
Guadalupe, Zac. 9 de Agosto de 2014.


[1] Memorias presentadas por el C. Francisco García, Gobernador del Estado de Zacatecas, al Congreso del mismo, sobre los actos de su administración, en los años de 1829 a 1834.  Mandadas reimprimir por el C. Gobernador constitucional Gabriel García Elías, hijo de aquel ciudadano, para obsequiar los pedidos de algunos Estados y por carecerse absolutamente de ejemplares. Zacatecas. Imprenta de N. de la Riva. 1874. Pág. 23, Año 1834.
[2] Isunza, don Augusto. Monografía de Fresnillo. 1959.
[3] El Museo Mexicano.- Tomo 1, pág. 28 (publicado por los años de 1850). Ferrería de Durango.
[4] Orozco y Berra, Manuel, Apuntes para la Historia de la Geografía en México. México, 1881, pág. 139
[5] Mecham, J. Lloyd. Francisco de Ibarra and Nueva Vizcaya. Duke University Press Durham, North Carolina. 1927 pág. 59.
[6] Enciso Contreras, José, “Digesto documental de Zacatecas”[6] vol. I, Enero – junio, 2000, núm. 1, Pág. 176
[7] Del Paso y Troncoso, Francisco. Papeles de la Nueva España. Tomo VIII. Págs. 306 y 307.

sábado, 30 de agosto de 2014

La Morisma de Bracho.



                         La Morisma de Bracho.


                                                                                         Por   Bernardo del Hoyo Calzada.

Antecedentes.

       Se dice en la mitología al hablar de Hércules que llego a España en una barca llamada Nona a la costa mediterránea en un lugar que después se le conocería como Barcelona que quiere decir “barca nona” y además que el estrecho de Gibraltar se le conoce como las columnas de Hércules porque según se dice que fue Hércules el que abrió el estrecho de Gibraltar y entró el mar Atlántico formando el mar Mediterráneo y es por eso que el escudo de España ostenta las Columnas de Hércules.
      Quise comenzar este pequeño artículo de la Morisma de Bracho con esto, por que leí en cierta ocasión a un historiador Español al decirles a sus discípulos el origen de la conquista de los moros en España. Y decía así el historiador sobre Don Rodrigo el último de los Reyes Godos tuvo un amorío con la hija del conde Don Julián gobernador de Ceuta llamada Florinda y al no corresponderle al Rey, este decide raptarla y ella le avisa a su padre de la injuria que le hace el Rey, el disgusto del padre de Florinda aunado a los Judíos que están enojados con Don Rodrigo por que los expulsó de España van a hablar con el capitán de los moros y les aconsejan que pasen al Estrecho de Gibraltar y haga la guerra a los Españoles. Y es así como Don Julián abre las columnas de Hércules no para que entre el Mediterráneo sino para que entre una verdadera invasión de moros a España para derrotar al Rey Godo  Don Rodrigo en el año de 714 a orillas del río Guadalete. Y así casi toda España se lleno de Medias Lunas Africanas, a acepción de Las Montañas de Burgos, Asturias, Navarra y Vizcaya.
    Otro historiador nos dice acerca de este acontecimiento:

“Entran los moros en España.
Te voy a referir una tradición acerca de la manera como entraron los moros en España. El rey de España se llama Rodrigo. Este rey – según nos dice uno de esos pergaminos antiguos de que antes te hablé, y que se escribió hace más de mil años en las montañas de Asturias -, este rey, como digo, es un mal rey, porque desprecia los mandatos del Papa, que prohíbe casarse a los sacerdotes. Rodrigo les dice que pueden casarse; además, el mismo lleva mala vida. La tradición de que te hable es esta:
Entre las señoras de la Corte que se encuentran en la ciudad de Toledo hay una llamada Florinda, hija del conde don Julián, gobernador de Ceuta. Hermosa es; el rey Rodrigo se la quiere llevar, pero ella se opone. El rey entonces se la lleva por la fuerza.
Florinda avisa a su padre de la injuria que la hace el rey. Viene don Julián a Toledo, y con pretexto de que cuide a su madre, la conduce a Ceuta. Pero no para aquí la cosa; don Julián está muy disgustado con el rey por la injuria que ha hecho a Florinda, y no piensa más que en vengarse. La ocasión que se le ofrece es buena y digna de un traidor enemigo de España. Están disgustados con el rey Rodrigo los hijos del rey anterior y sus hermanos, uno de ellos prelado, por nombre don Opas. Además, los judíos, que han sido siempre de los mayores enemigos de España, también quieren vengarse de los españoles, porque el rey les expulso de ella.
Don Julián, pues, y los judíos hablan al capitán de los moros y les aconsejan que pase al Estrecho de Gibraltar y haga la guerra a los españoles, a quienes vencerá, porque están muy divididos. Le ayudan los partidarios del rey anterior, y por añadidura, el rey Rodrigo no puede venir a pelear contra los moros, porque está luchando en los montes Pirineos contra los vascones”.[1]  

   
  Viene después la derrota a don Rodrigo y los moros se apoderan de España. La reconquista de España comienza con el Rey Don Pelayo en la cueva de Santa Maria de Covadonga en Asturias en el año 722, otro suceso ocurre en Francia en donde el Rey Don Carlos Martel derrota a los moros en Poitiers y mas tarde su nieto  Carlomagno los expulsa de Francia y en España ocurre la primera batalla famosa en Roncesvalles en el año 778 cuya crónica esta escrita en un documento llamado “El Cantar de Roldan”.
      La guerra de España contra los Moros duro más de 7 siglos culminando con el último reducto de moros en la batalla de las Alpujarras, en el andaluz (Andalucía) en el año de 1568. Esta larga historia de mas de siete siglos pasó a la Nueva España con la conquista de México y así al hablar de las hazañas de los Españoles en su reconquista contra los moros dieron origen a las llamadas “morismas” que se desarrollaron en todo México como una tradición y auque no hay documentos precisos de cómo se desarrollaba esta escena de guerra, la cristiandad por medio del Teatro Evangelizador y la guerra de dos religiones la Mahometana y la Católica, originaron sobre todo las morismas en los pueblos de indios, y así tenemos que se desarrollaron morismas en el hoy  Estado de Zacatecas en el pueblo de indios de  Susticacán,  por los años de 1700. En la ciudad de Zacatecas solo tenemos casos muy raros de Morismas en algunos desfiles por la ciudad llamados “Paseos” en donde se mencionan algunas personas vestidas de moros.


La Morisma de Bracho.

     Don Eugenio del Hoyo Cabrera en su libro “Ciudad en Estampas”, al hablar sobre la morisma en  el articulo titulado “Roncesvalles y las Alpujarras en las Lomas de Bracho”, no menciona desde cuando se iniciaron las morismas en este lugar, y son varios historiadores y antropólogos que han escrito sobre la Morisma de Bracho. Investigando un poco sobre el origen de esta Morisma he encontrado en el archivo Parroquial del Sagrario en el Templo de Santo Domingo algunas patentes de la cofradía de San Juan Bautista y un documento en que piden al Obispo de Guadalajara Licencia para que se funde una Cofradía a San Juan Bautista en el año de 1836, esta una vez aprobada originó dicha cofradía y en el mencionado documento con fecha de 19 de junio de dicho año de 1836,  se pide que esta fiesta a su santo patrono sea en el día 29 de agosto en la Parroquia de Zacatecas, con misa, vísperas y sermón y después trasladando en procesión la imagen de San Juan Bautista a la capilla donde estuviere. En este documento no menciona la capilla de Bracho ni tampoco que en su fiesta hagan morisma, pero es de suponer que esta cofradía con el tiempo desarrollo un coloquio a San Juan Bautista que aun perdura y que es un día antes de los tres días de batallas en las lomas de Bracho, y de aquí se podría considerar que estos cofrades por intercesión de algún padre[2] a fines del siglo XIX o después de la intervención Francesa se originaran las llamadas Morismas de Bracho.
La Morisma, probablemente de Panuco, Zac., siglo XIX. Colección: Fam. Inguanzo Izunza.

Nadie entiende a ciencia cierta la Morisma, los que iniciaron esta fiesta y tradición tomaron algunos pasajes de la guerra de moros y cristianos y sobre todo basados en “el Cantar de Rolda”, La batalla Naval de la isla griega de Lepanto y la guerra de las Alpujarras. Carece de las otras batallas para mí importantes como la de Don Pelayo, en Covadonga, La de las Navas de Tolosa, las del Cid Campeador, en Valencia, La toma de Granada por los Reyes Católicos y cientos de batallas más que a lo largo de siete siglos se desarrollaron en España en la que triunfó la Cristiandad.





La Morisma de Bracho, por los años de 1967, Carlos del Hoyo Calzada con sus primos Eugenio, Coco, Manue, Celia y Javier del Hoyo Briones, hijos del historiador Eugenio del Hoyo Cabrera.                                                                                Fotografias tomadas por mi hermano Carlos del Hoyo Calzada.

La devoción a San Juan Bautista.

     La devoción a San Juan Bautista en la ciudad de Zacatecas, la encontramos a principios del siglo XVII, cuando la Orden Hospitalaria del Beato Juan de Dios, se estableció en el sur de la ciudad donde hoy está la escuela Valentín Gómez Farías, y se llamaba el Convento y Hospital de San Juan Bautista de la Venerable Orden del Beato Juan de Dios, porque aún no se canonizaba San Juan de Dios, incluso la plaza que hoy conocemos como Jardín Independencia se llamaba San Juan Bautista, antes de conocerse como plazuela de Villarreal.
     Por esos mismos años, en el año de 1658 existía en la Parroquia Mayor de Zacatecas hoy Catedral, un altar a San Juan Bautista inmediata a la capilla de Nuestra Señora de la Concepción que hizo y dotó Juan de Cárdenas. Pero esta imagen de San Juan Bautista no tenía cofradía, así pudimos constatar en el libro del conde de Santiago de la Laguna don José de Ribera Bernárdez, publicado en el año de 1732 con el título de “Descripción Breve de la Muy Noble y Leal Ciudad de Zacatecas”.

Origen de la Cofradía de Bracho.

       En el año de 1824 se inició una hermandad con 14 personas con el nombre de “Hermandad de San Juan Bautista”, sita en la Parroquia Mayor de Zacatecas, es muy probable que la antigua imagen del siglo XVII antes mencionada sea la que se  tomó para fundar la hermandad, y se hubiera quemado la antigua imagen en el incendio de la Parroquia en el año de 1736,  entonces se habría mandado hacer otra imagen. Don Miguel Juárez López el escultor que restauró la imagen de San Juan Bautista, me ha dicho que es muy antigua, que probablemente sea la del siglo XVII, ya que se encontraba en la Parroquia. La hermandad de San Juan Bautista ya celebraba la morisma desde 1824, incluso se formó otra hermandad en Panuco, Zac., en el año de 1832, ocho años después de la de Zacatecas, por lo que hay que aclarar que los que se hacen llamar archicofrades de San Juan Bautista de la Parroquia de Panuco, no deberían serlo, cuando este honor le corresponde a la Morisma de Zacatecas, por ser la más antigua.  Ya que una archicofradía es: “Cofradía muy antigua o que tiene mayores privilegios que otras”.

      En el año de 1834  Félix Villa en nombre de la Hermandad  de San Juan Bautista de esta capital, le pide al Sr. Cura y Ayuntamiento de Zacatecas lo siguiente:
“Félix Villa, originario y vecino de esta capital por si, y a nombre de los demás individuos de la hermandad de San Juan Bautista de esta Ciudad, ante V. E. con el mayor respeto y como mejor convenga digo: Que habiéndose presentado al Señor Cura párroco de esta Ciudad manifestándole la disposición en que nos hallábamos para que la citada hermandad fuese elevada a la dignidad de Cofradía por el incremento que ha tomado aquella en el número de sus devotos hermanos pues asciende en el día a más de trescientas almas, siendo así que en 824, que fue cuando se crio, apenas la conformamos catorce, se nos manifestó por dicho Señor Cura párroco, que para poder hacer este Señor los autos necesarios al gobierno eclesiástico de la Diócesis era necesario obtener primero el Superior permiso de V. S. por cuyo motivo – A. V. S. Suplico muy encarecidamente tenga la bondad de conceder su licencia, en lo que recibiré merced y gracia. Zacatecas julio 1° de 1834. No se firmar.  Zacatecas julio 11 de 1834.
Al Sr. Jefe Político para que informe lo que estime conveniente.
García. = Marcos de Esparza.   

Excelentísimo Señor. Esta Jefatura Política no encuentra inconveniente alguno para que se acceda a la solicitud que hace la hermandad de san Juan Bautista para que se eleve a cofradía; Pues habiendo tenido hasta hoy por objeto divertirse en el día del Santo, y dos días después en corridas de moros y otras diversiones profanas, convertida la Hermandad en piadosa, atenderá a lo último, y se privará de lo primero, convenidos de que no puede hermanarse lo piadosa con lo profano, y en cuyo caso deberán ser privados de los uniformes militares que para tales días y en un distintivo exclusivo suyo se le ha tolerado. Esa es mi opinión, más V. S. resolverá lo que a bien tenga. Zacatecas julio 12 de 1834. José María Romero = Domingo Arriaga Secretario.

Zacatecas julio 15 de 1834.

En virtud del antecedente informe no hay inconveniente por parte del Gobierno en que se erija la cofradía de que se trata con las formalidades que recomienda la cedula de 8 de marzo de 1791. En consecuencia deberán los interesados solicitar el respectivo permiso del Sr. Vicario Capitular de Guadalajara y cuando lo hayan obtenido volverán ocurrir al Gobierno a efecto de que se le prescriban las reglas para la celebración de las juntas de cofradía en aquellas cosas que sean del resorte de la autoridad civil conforme a las disposiciones vigentes en la materia. Srio. Marcos de Esparza”.   

       El 19 de junio de 1836, en la Parroquia de Zacatecas, se hicieron las 20 Constituciones de la Cofradía de San Juan Bautista y con fecha de 1º de agosto de 1837, el Señor Cura don José María Gil pidió a la Mitra de Guadalajara la aprobación de esta cofradía.




Estatutos de la Hermandad de San Juan Bautista. N° 87.
 En la ciudad de Zacatecas a los 19 días del mes de junio de 1836, juntos en la Sacristía de la Iglesia Parroquial los ciudadanos Félix Villa, Marcos López, Eustaquio Camacho, Alvino Juárez, Pablo Juárez, Hilario Silva, J. Francisco Arriaga, Eligio Guimino, Fermín Rodríguez, Manuel Zaragoza, Bernardo Rivera, Cleto Hernández, Anacleto Ramírez, Tomas Prado, Isidro Montes, Miguel Zacatecas, Gerónimo Zaragoza, Isidro Vanegas, Juan Gallinas, Polonio Lujan, Hilario, Guadalupe, Rodríguez, Eusebio Velázquez, Juan P. Lujan, Juan B. Reyes, Trinidad Carrión, José María Carranza, Isidro Ramírez, Serapio Ramírez, Mónico Ramírez, Agapito Camacho, Casiano Martínez, Santos López, Rosalio Ramírez, Mariano Reyes, Policarpio Palacios, José María Luera y otros varios individuos de la Hermandad de san Juan Bautista, en virtud de citación que a todos se hizo, con seis días de anticipación, y llamados a son de campana, según costumbre de cofradías, presididos por el Sr. Cura Vicario don José María Gil, con asistencia de don José María Hoyos, Alcalde de primera nominación , el  dicho Don José María Gil les recordó el motivo de esta junta, y es que habiendo solicitado esta Hermandad erigirse en formal cofradía, después de obtenida la licencia del Supremo Gobierno del Estado, ocurrió al Sr. Gobernador de la Mitra solicitando la necesaria de su Señoría quien con oficio de 19 de febrero manda se le remitan las ordenanzas o constituciones por las que los hermanos quieran se gobierne la dicha cofradía, para en su vista determine conveniente. Así que el objeto de esta junta es convenir o acordar las dichas reglas o constituciones = En seguida se propusieron varios artículos que discutidos todos, variados y reformados según pareció quedaron aprobados por la mayoría los veinte siguientes:

Con los cuales artículos que por sí y a nombre de los ausentes se obligan a observar y cumplir según y cómo fueren aprobados por el Sr. Gobernador de la Mitra, quieren los presentes se gobierne la Cofradía y piden al Cura Vicario quedando cuenta con todo lo que en esta junta se ha acordado suplica al Sr. Provisor se digne dar su aprobación superior, y las indulgencias y gracias que tenga a bien conceder siendo una de las que el día de la fiesta principal este expuesto el Santísimo en la Parroquia.= No habiendo otra cosa que tratar se disolvió la junta y para constancia el Sr. Cura Vicario mando extender esta acta que firmo conmigo = José María Gil = Vicente Larrañaga = es copia  José María Gil -  Guadalajara Julio 5 de 1837.
Decreto= Al Promotor Fiscal. El Ilustrísimo Sr. Obispo de esta Diócesis así lo decreto y firmo.= El Obispo.= José María Nieto.= Ilustrísimo Señor.=  Varios individuos de la Ciudad de Zacatecas solicitan por conducto del Sr. Cura Párroco Dr. D. José María Gil, la aprobación de unas constituciones que se ha de regir una cofradía que bajo de advocación de San Juan Evangelista (sic) se han deliberado formar y las que remiten consecuentes al superior oficio de Vuestra S. Ilma. de 19, de febrero del año pasado. El objeto y fin de esta cofradía se explica en los artículos  1°, 2° y 3°, de sus constituciones, que es cantar una Misa solemne al Santo Patrono el día 29 de agosto con procesión, otra igual cada mes si lo permitieren los fondos y otra finalmente cada año ambas por los cofrades vivos y difuntos y con la circunstancia de que el día de la principal función este expuesto el santísimo Sacramento con las indulgencias que V. S. Ilustrísima tenga a bien conceder. Siendo los demás artículos referentes al gobierno económico y administrativo de la cofradía.= El objeto según lo manifiesta por su mismo es piadoso y religioso lo que vasta para que lo pueda aprobar toda la cofradía según diversas Bulas de los Soberanos Pontífices y en orden a los artículos que reglamentan en gobierno y administración quedan salvas la autoridad de V. S. Ilma. y la jurisdicción de los Curas de Zacatecas, en cuya consideración el promotor consulta la aprobación de dichas constituciones con las demás gracias que la deserción y prudencia de V. S. Ilma. se dignare conceder. Guadalajara, agosto 1° de 1837 = José Luis Verdia=
Auto=  En la ciudad de Guadalajara a los 11 días del mes de agosto de 1837.= El Ilmo. Sr. Dr. D. Diego Aranda por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica, Obispo de esta Diócesis, habiendo visto las 20 constituciones formadas por algunos vecinos de la Ciudad de Zacatecas en junta que hicieron con el objeto de erigir una cofradía con el título y advocación de san Juan B., en la Iglesia Parroquial de la citada Ciudad las que presentan por su Cura el Dr. D. José María Gil pidiendo se admitan y aprueben por S. S. Ilma. añadiendo o quitando de dichas constituciones lo que tuviere por conveniente y que se le conceda la erección y fundación de la citada cofradía  con las constituciones que por su conservación, perpetuidad, arreglo y beneficio espiritual de sus alamas han establecido.  Traslado que de ellas se dio al Promotor Fiscal de este Obispado y su consulte del 1° del corriente en que pide la aprobación de las mencionadas Constituciones con lo demás que ver convino dijo S. S. Ilma. Que conformándose con lo pedido por el Promotor Fiscal en su citada consulta por ahora  concedía y S. S. Ilma. concedió su licencia en forma, por lo que toca a nuestra Ecca. Jurisdicción para que con las citadas 20 constituciones sin alterarse ningún artículo cuya facultad reserva S. S. Ilma. en los Ilmos. Sres. Obispos que en todo tiempo fueren de esta Diócesis para que puedan añadir o quitar lo que según los venideros tiempos fuere conveniente. Y mandaba y mandó que quedando copia de ellas y de este auto a la letra en el Libro de Gobierno, se devuelva al repetido Cura y Vicario para que se ponga  por principio del libro de dicha cofradía. Así lo proveyó, mando y firmó. = Diego Obispo de Guadalajara = Juan José Cacerta.= Secretario”.[3]                         

   Así las cosas y el día 11de dicho mes, el Ilustrísimo Señor Obispo de Guadalajara Dr. Don Diego de Aranda aprobó las dichas Constituciones. Que estas se publicaron en la ciudad de Guadalajara en el año de 1837, en la imprenta de don Nicolás España.

La Morisma en Bracho.

    Esta festividad llamada la Morisma tiene su origen en el periodo Virreinal en Zacatecas,                                                                      
Aun sin saber la fecha cuando se inició, encontramos las referencias más antiguas en el Periódico “El Pregonero”, publicación mensual del Archivo Histórico del Estado de Zacatecas, y citando el periódico al mismo archivo en Fondo Ayuntamiento. Serie: Festividades. Sub serie: Fiestas Religiosas, exp. s/n. Año 1719. Anuncian que “Desaparecen las corridas de toros y fiestas de moros y cristianos”, Don Tomas Terán de los Ríos proveyó un auto en que manda “no se permitan ni consienta semejantes fiestas sin expresa licencia de su señoría”, esto por lo que “habiendo estipulado los graves daños, perjuicios e inquietudes que se siguen de la causa publica de las fiestas de toros, moros y cristianos, que la ociosidad ha introducido en las ciudades, villas y lugares de este reino, tengo dadas las providencias convenientes al remedio”. 
    En el mismo pregonero, pero ahora en el año de 1832 dice que “no más morismas en Zacatecas”, prohibiendo las Corridas de Moros, y también por este mismo tiempo se prohibió la Morisma en Panuco, así se puede ver en el libro del Padre Miguel Flores Solís.
     Y en el archivo de la Arquidiócesis de Guadalajara se encuentra un documento fechado en el año de 1835, en donde se dice que:

Los indígenas del Pueblo de San José y yo a nombre de todos ellos, hago presente a S.S.: Que desde el tiempo del gobierno Virreinal, dirigimos a esa Sagrada Mitra los títulos que aseguran la propiedad que tenemos sobre la loma de los Moros que queda a la derecha de dicho pueblo, con el objeto de que fueran refrendados por esa superioridad”.[4]

    Varias veces se prohibió la morisma en Zacatecas, al igual que las corridas de toros, y la fiesta religiosa debió de ser con el traslado de la Imagen de San Juan Bautista de la Parroquia al campo de los moros en el barrio y capilla de San José de Gracia, hoy San José de la Montaña, y debió algún padre promover el coloquio a San Juan Bautista, que aún se sigue realizando los jueves por la noche, en la festividad de fines de agosto, como estaba estipulado en las constituciones de la Cofradía, tres días de fiesta.
     Por un documento que se encuentra inserto en uno de dos libros manuscritos, que sobre la historia de Zacatecas escribiera uno antes del año de 1892 sin fecha este primer libro, y el segundo lo comenzó el 27 de octubre de 1892 y lo terminó el 12 de mayo de 1894, y dedicado al Sr. Arcediano Don Vicente Y. González, su autor el Sacristán de la Parroquia Mayor hoy Catedral llamado Leónides Tenorio.
     En el primer libro se encuentra este documento sobre la Morisma de Bracho, y es como sigue:
“Agosto veintinueve – San Juan Bautista.
Era una cofradía compuesta de hombres y mujeres (cofrades) por primera vez se le hacia la Función al Santo en su misma capilla, en tres días en las tardes corrían los moros a caballo y los soldados a pie haciendo evoluciones de guerra con tiros de fusil disparando al viento con solo cartuchos (los soldados) y los moros a caballo tiraban bombas y era el modo de peleas después que pasaba el reto del moro y el cristiano y luego seguía la guerra como he dicho los dos primeros días ganaban la acción los moros y el ultimo día los cristianos y le cortaban la cabeza al moro. Todas sus ceremonias de marcha y guerra la hacían con música instrumental y esta función era muy concurridísima”

     Esta pequeña referencia que nos da el sacristán de la Catedral de Zacatecas en el siglo XIX resulta muy interesante, porque los pocos datos que se han encontrado sobre la Morisma de Bracho, son en el archivo Histórico del Estado de Zacatecas, en el archivo de la Arquidiócesis de Guadalajara y del Archivo Parroquial de Santo Domingo de Zacatecas. Algunos datos ya publicados hace dos años en el periódico Imagen de Zacatecas (en agosto). Y ahora con estos hallazgos historiográficos, sabemos que la morisma como la conocemos se inició en el barrio de San José de la Montaña antes San José de Gracia, y  que después de la Guerra de Reforma se inició ya en el campo junto a la Capilla de Bracho que se dedicó a San Juan Bautista.
      También con este último documento sabemos que no se inició la morisma en Bracho. Y que la fiesta a San Juan Bautista y la Cofradía a dicho Santo tenían su cede en la Parroquia Mayor de Zacatecas, hoy Catedral.
     También quita la hipótesis de lo que se ha dicho sobre la morisma de que fue Don Domingo Tagle y Bracho el que inicio esta festividad. Cuando el solo restauro la antigua Capilla que lleva su nombre.
     También nos dice el documento que en ese tiempo (1890) se habían suspendido las morismas, para reanudarse a principios del siglo XX.


La Capilla de Bracho.

      La historia de la capilla que hoy conocemos como Bracho tiene su origen en el siglo XVI, mi amigo el historiador Luís Román Gutiérrez, me proporcionó copia de un folleto publicado en el siglo XVIII titulado:

 “La antigua Zacatecas resucitada en la mejor parte de sí misma. Reedificación del Templo único, y parroquial Iglesia, que fue de dicha primitiva Ciudad, trasplantada a pocos años de su fundación. Sermón, que predicó en su dedicación, El P. Ignacio Cochet, de la Compañía de Jesús, Profeso de cuarto voto, día de la Exaltación de la Santa Cruz, Dominica 15 por Pentecostés, y del Santísimo Nombre de María, por Infra Octavam de su Natividad Gloriosa, año de 1732. Sácalo a la Luz El mismo, que dio nueva vida al Templo, D. Domingo de Tagle Bracho, Vecino, Minero, Dueño de Hacienda, que es; y Alcalde Ordinario, que fue de dicha Ciudad. Y lo dedica A su hermano el Muy Ilustre Señor D. Joseph de Tagle Bracho, Marqués de la Torre Tagle, Gobernador de los Armamentos, y Costas de la Mar del Sur, en los Reynos del Perú, Etc. Con Licencia, en México: Por la Viuda de Francisco de Rivera Calderón;  en la Calle de San Agustín. Año de 1732”.

       En el año de 1728 el Conde de Santiago de la Laguna Don José de Ribera Bernárdez construyó en el cerro de la Bufa una capilla dedicada a Nuestra Señora del Patrocinio, la actividad cultural del Conde se debió a reconstruir la historia de la Ciudad de Zacatecas, y el hecho de dedicárselo a Nuestra Señora del Patrocinio, obedece a que es la imagen más antigua de Zacatecas. La patrona de Zacatecas, era la antigua imagen de Nuestra Señora de los Remedios de los Zacatecas, y la nueva imagen lo sigue siendo, y la imagen del Patrocinio que escogió el Conde para hacerle una capilla, seria por los siguientes motivos: primero.- porque ya desde 1676 se había construido una capilla a Nuestra Señora de los Remedios, segundo.- porque el Conde quería dedicar una capilla a la conmemoración de la fundación de Zacatecas, tercero.- por ultimo considero lo que nos dice el Canónigo Don José María Varela de la Torre en su libro “En el Dorso de la Bufa La Virgen del Patrocinio”, que construyó la capilla en la Bufa con el título del Patrocinio, en memoria de haber sido ese sitio donde asentaron su real los españoles y era el mismo donde tenían los naturales su fortaleza.
       En el año de 1732 el dicho conde publicaría sus libros sobre la historia de la Ciudad titulados: “Descripción Breve de la Muy Noble y Leal Ciudad de Zacatecas” y “Compendio de las cosas más notables contenidas en los libros del Cabildo de esta Ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas”. 
      Era la época de reconstruir la historia en pleno siglo XVIII, y Don Domingo Tagle y Bracho no se quedaría atrás, por eso reconstruyó una antigua capilla que se consideraba en ese entonces la más antigua de la ciudad, por estar junto a la mina de San Bernabé, solo que faltaban todos los documentos del siglo XVI que se quemaron en un incendio que padeció el archivo por los años de 1622, solo los libros de Cabildo que estaban en otro sitio se salvaron, los libros perdidos eran los protocolos notariales y libros de registros de minas, por eso el Conde y don Domingo de Tagle y Bracho se basaron en tradiciones orales, porque se decía y se creía que Bracho era la primera Parroquia de Zacatecas, y ahora con nuevas investigaciones considero que probablemente fue usada como parroquia cuando se debió de haber reconstruido la Parroquial Mayor de Zacatecas,  y entonces fue utilizada como Parroquia.
      Uno de los motivos que me ayudan a sustentar esta hipótesis es que cuando se les concedió el Santuario de los Remedios a los Mercedarios en el año de 1702, se les pidió a dichos Mercedarios que cuando la Parroquia necesitare de algún modo que la capilla de los Remedios fuese prestada para Parroquia, ellos deberían de prestar la dicha Capilla para que sirviera de Parroquia mientras se reconstruya esta Parroquial.
      Otro razón bastante creíble, es la que me comentó el mencionado Canónigo Varela, con respecto a haber encontrado en el archivo de la Catedral un documento que me pidió que cuando lo encontrara lo publicara inmediatamente, y era un documento del año de 1604, y en él se decía que le otorgaban la capilla de la Santa Vera Cruz a los Dominicos, y que como condiciones les pedían los Curas de la Parroquia de Zacatecas a los Dominicos que conservaran la Capilla, ya que era, la mencionada Capilla la más antigua de la Ciudad. El dicho Canónigo me explico que este documento quitaba la hipótesis de que Bracho, Mexicapan, y cualquier otro lugar fueran los primeros en construirse en esta ciudad de Zacatecas, aparte de la Parroquia Mayor.       
Escudo de Armas de los Tagle y Bracho, que estuvo en la portada de la capilla de Bracho, en Zacatecas.

       Por el documento publicado por Don Domingo de Tagle y Bracho, sabemos que esta capilla estaba dedicada a la Santa Cruz, y que debió de haber formado parte de su hacienda de beneficio de plata. También se aclara que es una edificación de una antigua capilla en ruinas del que no dice a quién estaba dedicada, y no hay que confundirla con una portada antigua que hoy se conserva a pocos metros de esta, que es parte de las ruinas de la antigua fábrica de pólvora, y de una antigua hacienda de beneficio, que tuvo esta ciudad, porque así se puede observar en un plano del año de 1834.
     Es muy probable que la imagen de un Santo Cristo que se conserva en la capilla de Bracho sea la antigua imagen titular.
      Don Domingo Tagle y Bracho testó en el año de 1733 ante notario público Manuel Antonio Chacón, y en el manifestó ser originario de la ciudad de Ruiloba en el Valle del Alfor de Lleredo del Arzobispado en las montañas de Burgos, Reinos de Castilla, hijo de don Domingo Tagle y Bracho y doña María Pérez de la Torre Ruia, del lugar de Ruiloba, también que es casado con la señora doña María Josefa Ángela Menéndez de Valdez, hija del Capitán don Toribio Menéndez y doña Carmen Castañeda.  
   También manifestó por hijos: María Gregoria Escolástica, José Apolinar, Juan Nicolás, Rita Roma, Juan José Francisco Antonio, Ana Manuela, Juana Francisca, Celsa de los Dolores, María Josefa y Juana Manuela de Tagle Bracho y Menéndez.
    También manifestó que tiene un hermano el Marqués de la Torre y Tagle, don José Tagle Bracho vecino de la ciudad de Lima en el Reino de Perú.
     Manifestó también que su hija María Gregaria Escolástica está casada con don José Fernández de Cachero. Y que tiene hacienda de sacar Plata. (Bracho)
     Años después manifestó don Domingo ser dueño de las haciendas de campo de San Juan Bautista de Cerro Gordo y Canutillo, y que la hacienda de Cerro Gordo la tiene su hijo don Nicolás, y que esta la hacienda cita en el reino de la Nueva Vizcaya. (Pegadas a Sombrerete).
     En el testamento que hizo el Conde de Casafiel don Francisco Javier de Aristoarena y Lans en el año de 1775, manifestó que casó en primeras nupcias con doña Josefa Tagle y Bracho en 1751, y falleció en 26 de marzo de 1759, y tuvieron por hijos a don José María Jerónimo y a don Francisco Javier. Y que trajo por bienes 18 mil pesos y 6 reales, también 500 pesos en el solar de la calle de Tacaba y compró otras partes y hoy es de mi morada. Y que le pertenece a su esposa la octava parte (250 pesos) de la Hacienda de Sacar plata por azogue nombrada Nuestra Señora del Carmen, de su padre el Maestre de Campo don Domingo de Tagle  Bracho, y que le tocaron a su esposa como 7 mil pesos. 
Fotografia estereoscópica de la capilla de Bracho en el siglo XIX. Colección: Federico Sescosse Lejeune.

     En un documento que se encuentra en el archivo de la Arquidiócesis de Guadalajara de principios del siglo XIX nos dice:

 “Las Iglesias del distrito de esta Parroquia, que son: la Mayor, la del Colegio de San Miguel Arcángel, la capilla de la Aurora, la Purísima Concepción del pueblo de Tlacuitapan, con la Santa Vera Cruz, capilla de Jesús, Maxicapa; la Iglesia de la Soledad Tonalá de Chepinque, con la de la Purísima Concepción; la Iglesia de San José, ayuda de Parroquia, como lo es la de la Santa Vera Cruz; la del niño Jesús que actualmente se está reedificando; la Capilla de Dolores, nombrada antiguamente la de Ayala; la de Bracho, titulada, Nuestra Señora del Carmen; la de San Juan Bautista de la hacienda Chica (entre la Hacienda Nueva y Zacatecas), la Capilla de la hacienda de Plata, que es hoy del Teniente Coronel don Manuel de Abreú; la Capilla de Bernárdez, en donde se venera la imagen del Señor de Guerreros, cuya devoción he procurado aumentar y hoy he recomendado en distintas ocasiones a don José Esteban de Anza, en cumplimiento del superior verbal encargo de V. S. Y. ; la capilla, sita en la Hacienda de Plata llamada de los Cinco Señores, que es hoy de don Juan María de Aranda; la Capilla de la Hacienda del Maguey, distante más de cinco leguas de esta Ciudad, en lo que sobresale por su situación en el Crestón en la Bufa, la de Nuestra Señora del Patrocinio, que está habilitada de todos sus utensilios, y bien decentemente paramentada con las Vestiduras Sagradas. Hay vestigios solamente de la Capilla que se llamó de Infante; sin ornamentos, ni uno, la de Guerreros, y la de la Soledad del Chepinque, está cerrada por disposición mía, desde luego que llegue a esta ciudad, por haberla encontrado con peligro de inminente ruina, etc.”
 
       En otro documento de este mismo archivo, fechado en diciembre de 1822, sobre la Capilla de Bracho dice lo siguiente: “La Capilla de Bracho se halla nuevamente aliñada, y celebra en ella todos los días festivos el Presbítero don Manuel de Aguirre”. Con este documento sabemos que ya desde este tiempo se empezó a llamar de Bracho.
     Estos documentos prueba que la capilla estuvo dedicada al momento de su reconstrucción  a La Santa Cruz, y que después se le conoció como la del Carmen, no hay que confundirla con la que hoy conocemos como la del Carmen, entre Guadalupe y Zacatecas, por que esta se llamaba San Francisco Javier.
     Con motivo de las Leyes de Reforma en 1857, esta capilla al igual que muchas sufrió ruina y abandono, y no fue sino hasta por el año de 1870 y tantos que se volvió a habilitar, ahora con el título de San Juan Bautista.
       La imagen que tiene ahora nos dice don Miguel Juárez que es la original de la cofradía, y que puede ser de los años de 1824.
       También tiene hoy en el retablo principal aparte de San Juan Bautista, en nichos a San Zacarías y Santa Isabel, padres de San Juan Bautista, que los realizó el dicho Miguel Juárez López, también tiene esta capilla la imagen del Sagrado Corazón de Jesús y la de Nuestra Señora de Guadalupe, y en una vidriera otra imagen de San Juan Bautista, peregrina, en una columna de cantera.Tiene también un Santo Cristo titulado el Señor de los Milagros, y una imagen de escultura de Santa Rosa de Lima que regaló la señora Guadalupe Vda. de Molina, en agosto 20 de 1971. Tiene además dos placas conmemorativas una en la portada principal que dice: “Esta Capilla fue restaurada por el Señor Domingo Tagle Bracho en el año de 1732, Zacatecas agosto 29 de 1979”, y la otra en el piso a la entrada que dice Cofradía de San Juan Bautista sep. 1950.
       En la portad de dicha Capilla tiene una espadaña con una campana, además en un nicho la escultura de San Juan Bautista, y arriba se le ha agregado un escudo de un caballero cristiano por lo de la Morisma. Alguien lo puso sin saber que colocaba un escudo donde se colocó en 1732 el escudo de la familia de don Domingo de Tagle y Bracho, y sobre este asunto quiero agregar antes de continuar con la historia de la Morisma, que en el folleto antes citado sobre la reconstrucción de la Capilla y al final del sermón nos dice el Padre Ignacio Cochet lo siguiente:

 “La familia de los Tagles, siempre esclarecida en las Montañas de Burgos, difundió a España, y al Orbe todo la fama de sus proezas, desde que Álvaro de Tagle, por los años de 720 al lado del Rey D. Pelayo, y a costa de veinte y una batalla, tuvo gran parte en la restauración de España, casi muerta, y oprimida de las Armas Mahometanas. Y aunque los otros descendientes, mostraron, que no degeneraban de aquella noble estirpe; no podemos negar lo mucho, que entre ellos sobresalió el esforzado Caballero Juan de Tagle, cuyas Proezas acreditó el Cielo con prodigios. Siguió este Caballero al Rey D. Alonso el Nono, sin apartarse jamás de la Real Persona, en las fatigas de los caminos, y riesgos de las batallas: debiendo en gran parte aquel celoso Rey, la Victoria de las Navas de Tolosa, al esforzado brazo, y magnánimo pecho de Juan de Tagle; cuyo ardimiento en defensa de la Fe, y de la Patria se hizo singular, y reparable, aun en medio de tantos Héroes Españoles, que honraron sus Casa en aquel Combate.
     Una Cruz resplandeciente, que dejó ver en las regiones del Aire; una hermosa Imagen de María, que enarbolaba un estandarte, discurría por los dos Ejércitos, infundiendo terror a los Infieles, brío a los Católicos, fueron dos lucidos Portentos, que grabando en el pecho de aquel Ilustre Tagle, el más acendrado celo de la fe del Dios verdadero, y honra de María Madre, comunicaron a su sangre aquel lustroso tinte, que no ha sabido bastardear en más de cinco siglos. Hable ese misterioso Escudo las hazañas de los Tagles; pero sepa, que si hoy se ve puesto en el frontispicio de esta Iglesia, como Corona de su fábrica; no tanto es para que el autor de ella se honre con las hazañas militares de sus Ascendientes: cuanto para que las miremos mejoradas por la Persona de D. Domingo de Tagle Bracho; a cuyo magnánimo, y religioso espíritu, se debe el que hoy, día de la Exaltación de la Santa Cruz, y restituida a esta gran Señora las ruinas de su antigua Casa. Pronostico no vulgar, de que la Casa de este noble Caballero, comienza hoy a exaltarse de nuevo, y a ser fecundo suelo, en que por mano de María llevan influencias copiosas de gracia, y nazcan multiplicados laureles de gloria. Adquam nos perducas Dominus. O.S.C.S.M.E.C.A.R.”  

            
     La capilla de Bracho, durante muchos años permaneció casi igual a su restauración del siglo XVIII, y no fue sino hasta una nueva reconstrucción en 1979, y la que todos ya conocemos que fue en el año de 1990 cuando se amplió el atrio y se reconstruyó de nuevo la capilla para la visita del Papa Juan Pablo II.


Lo que se ha escrito y publicado sobre la Morisma de Bracho.
       Lo primero de que se tiene noticia sobre una publicación sobre la Morisma de Bracho es por el Sr. Robert Ricard, del que se publicó en el periódico “Orientación”[5] el artículo “Las Morismas de Zacatecas y el triunfo de la cristiandad”. “El Moro Muza”, los Reyes Católicos y Don Juan de Austria. La inspiración del “Romancero”.- El Zancarrón de Mahoma.- El Cid en las Montañas de Zacatecas. Las Danzas.
     También por el mismo Sr. Robert Ricard: Ext. del Jounal de la Societé des Americanistes. Paris 1932.       
      El Periódico Orientación publicó esta nota:
 En la importante revista Síntesis, que se publica en la Ciudad de México, hemos encontrado el interesantísimo estudio que enseguida reproducimos, del cual es autor el distinguido académico francés M. Robert Ricard.
   El Artículo trata ampliamente sobre el origen de las Morismas y menciona particularmente a Zacatecas, donde sus representaciones son una fuente más precisa de investigación. Consideramos que este importante estudio debe ser conocido y  lo insertamos seguro de que tendrá buena acogida por nuestros numerosos lectores”.    

     

Otro investigador que escribió sobre las Morismas de Bracho fue mi tío don Eugenio del Hoyo Cabrera en Artes de México[6] y luego en su libro Ciudad en Estampas[7].



Fotografias publicadas en Artes de Mexico.
     En el año de 1978, vino un antropólogo Ing. Luis Bolland Carrere, que visito esta ciudad, y contactándonos a mi padre don Carlos del Hoyo Cabrera y a mí,  quizá por lo publicado por mi tío Eugenio,  nos pidió que lo lleváramos a la Morisma de Bracho, y siguió viniendo algunos años después incluso mando personas de la Ciudad de México a que vinieran a la Morisma, en ese año de 1978 se publicó en el periódico Excélsior[8] el artículo “El Ing. Luis Bolland Hablara Sobre la Fiesta de Moros y Cristianos”.

     Años después se publicó “Moros y Cristianos, Una batalla cósmica”[9], con muy buenas fotografías y citando a mi tío Eugenio del Hoyo.

     En el año de 2005, Enrique Salinas Enriques que trabajaba en el periódico Imagen de Zacatecas, me público en ese tiempo mis nuevos hallazgos sobre el origen de la Morisma de Bracho en artículo “Breve historia de una tradición ancestral. Mañana en las lomas de Bracho inicia una centenaria festividad nacida hacia 1824 en San José de la Montaña. Por Bernardo del Hoyo”[10]. Al año siguiente Enrique Salinas Enríquez me publicaría otro artículo.  
Desfile de la Morisma de Bracho en la ciudad de Zacatecas. Fotografía: Bernardo del Hoyo Calzada.

Cafrade de la Morisma de Bracho, la niña lleva sobre su casco una estampa de santo patrono de la Morisma, "San Juan Bautista", que esta representado detrás de la niña, y al fondo la reina de Bracho, teniendo tambien al fondo la Catedral de Zacatecas. Fotografía: Bernardo del Hoyo Calzada.

El coloquio "Decapitación a San Juan Bautista", en las Lomas de Bracho. Fotografía: Bernardo del Hoyo Calzada.

   
      Y por último mi amigo el Cronista de Zacatecas, don Manuel González Ramírez, presento una conferencia en España, y ahí le publicaron su artículo sobre las Morismas de Bracho, dándole más difusión internacional a esta tradicional festividad.
 
     Agradezco al cronista de la Morisma de Bracho, don Felipe Escobar Galicia, que me haya incluido en el Museo de la Morisma en Bracho, lo mismo a don Manuel Gonzales Ramírez, que me citara en su libro que se publicó en España, sobre las Morismas.    



                                           Guadalupe, Zacatecas. Agosto 30 de 2014.





[1] Herrera, P. Enrique, S. J., Moros y cristianos o Historia popular de la reconquista de España, Administración de Sal Terrae. Apartado 77 – Santander. 1926. Pág. 13.
[2] Podría ser el Padre Fr. Buenaventura Quintero, de Guadalupe, Zac.
[3] Archivo de la Arquidiócesis de Guadalajara. Fondo: Parroquia de Zacatecas.
[4]Archivo de la Arquidiócesis de Guadalajara. Fondo: Parroquia de Zacatecas. Mayordomía Principal del Pueblo de San José de Zacatecas. 
[5] Orientación. Zacatecas Julio 2 de 1932. Pág. 3.  
[6] Artes de México. Zacatecas N° 194/195, año XXII. Pág. 111, “Roncesvalles y las Alpujarras en las Lomas de Bracho”.
[7] Del Hoyo, Eugenio, La Ciudad en Estampas. Zacatecas 1920 – 1940, Artes de México, Libros de la Espiral, 1996, pág. 79, “Roncesvalles y las Alpujarras en las Lomas de Bracho”.
[8] Bolland Carrere, Ingeniero Luis, Periódico Excélsior, martes 14 de Noviembre de 1978.
[9] Vertiz, Jorge, Ensayo fotográfico, Alfonso Alfaro Texto. 2001, Artes de México, Libros de la Espiral.
[10] Del Hoyo, Bernardo. Breve Historia de una Tradición, Periódico Imagen de Zacatecas, miércoles 24 de Agosto de 2005. La Morisma en Zacatecas.